miércoles, 11 de julio de 2012

Sólo tú entiendes



Volveré cuando aprenda a quererte. Volveré cuando tenga escrito el libro, cuando no tenga ninguna excusa. Volveré cuando tenga los títulos bajo el brazo, los nobiliarios en los bajos. Volveré cuando olvide qué es eso de besar, cuando vea que cerrando los ojos te puedo alcanzar. Volveré sólo cuando tu fortuna haya huido, cuando estés en un pozo, cuando seas perseguido. Volveré cuando las luces falten, cuando todo sea sombras, cuando los poetas estén muertos y los barcos hundidos. Volveré cuando no queden puertos, cuanto no haya brisa, ni estrella, ni viento que azote el silencio. Volveré sólo entonces, cuando no finjas una sonrisa, cuando entre lágrimas llores por lo perdido y lo vivido. Volveré en ese momento, en ese justo y preciso instante, en que el reloj se pare y las cuentas no cuadren. Volveré para consolarte, para besar tus mejillas y decirte:
"No llores, mi vida; no llores por lo que hicimos y no quisimos, ni por lo que quisimos y nunca cumplimos. No llores, pues sólo queda la muerte, y tú y yo juntos, dando un paso al frente."

Y entonces, sólo entonces, volveré. Volveré a ser, y me dejaré morir, y con las luces del alba partiré, y todo volverá...

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